La hiperplasia prostática benigna (HPB) o adenoma es un crecimiento del componente estromal o epitelio de la próstata. La enfermedad ocurre en hombres mayores de 40 años, con menos frecuencia a una edad más temprana. Según las estadísticas, la probabilidad de que se desarrolle después de los 50 años es aproximadamente del 40% y más del 75% después de los 65. De hecho, el 90% de todos los hombres tarde o temprano se enfrentan a la enfermedad, por lo que es necesario conocer de antemano las causas, los factores de riesgo, los síntomas y el tratamiento moderno del adenoma de próstata.
Peligros
Un adenoma es una formación benigna, por lo que en sí misma no daña el organismo. Sin embargo, a medida que los tejidos crecen, bloquean la luz del canal urinario, lo que impide el paso de la orina. Esto se asocia con una serie de complicaciones desagradables y sensaciones dolorosas, especialmente en las últimas etapas. La congestión resultante conduce a la formación de infecciones, cálculos en la vejiga, daños en la misma y alteraciones graves en el funcionamiento de los riñones, incluido el desarrollo de insuficiencia. Por lo tanto, ante la menor manifestación de síntomas, es necesario programar inmediatamente una cita con un urólogo, someterse a un examen exhaustivo y, en función de sus resultados, elegir el método más eficaz para tratar el adenoma de próstata.
Etapas y síntomas
El curso de la enfermedad se puede dividir en tres etapas principales, acompañadas de varios síntomas:
- I – caracterizado por impulsos imperativos más frecuentes, nicturia (aumento del volumen de diuresis nocturna), los primeros signos de incontinencia y un flujo más lento. La enfermedad puede permanecer en esta etapa durante varios años sin desarrollar una forma más grave;
- II – síntomas más severos. El flujo de orina puede verse interrumpido, a menudo hay que esforzarse para orinar, lo que a menudo provoca hernias y prolapso del recto. Después de visitar el baño, queda un sentimiento de insatisfacción y vaciado incompleto. La enfermedad se desarrolla más activamente, la transición a la siguiente forma lleva relativamente poco tiempo;
- III – debido al efecto acumulativo, la vejiga se estira, su elasticidad disminuye, se desarrollan infecciones, aparecen cálculos renales y aumenta la incontinencia. También pueden aparecer síntomas generales de intoxicación: debilidad, falta de apetito, náuseas, estreñimiento y sequedad de boca constante.
Vale la pena entender que síntomas similares van acompañados de algunos tipos de trastornos nerviosos y cáncer. Sólo se puede realizar un diagnóstico preciso en una clínica después de que se hayan realizado las investigaciones adecuadas.
Tratamiento de la enfermedad

Actualmente, la hiperplasia del adenoma de próstata es una enfermedad bastante bien estudiada. Su tratamiento no es particularmente difícil y puede realizarse de diversas formas, dependiendo de la gravedad de la enfermedad, su tipo, velocidad y etapa de desarrollo, la edad del paciente, su estado de salud general y otros factores.
En general, todos los métodos se dividen convencionalmente en medicinales, no medicinales y quirúrgicos. También existen muchas recetas de la medicina alternativa (tradicional), que incluyen el uso de diversas preparaciones a base de hierbas, pero su eficacia no ha sido probada mediante ensayos clínicos y, en algunos casos, estos métodos para tratar el adenoma de próstata solo complican el curso de la enfermedad y afectan negativamente la condición del paciente.
Métodos no farmacológicos
Para los síntomas leves de la enfermedad o para los más graves que no afectan la calidad de vida, se utiliza la espera vigilante, también llamada espera activa. Consiste en un seguimiento regular de la afección sin el uso de medicamentos. También se proporciona terapia conductual, que incluye:
- negativa a tomar anticolinesterásicos y diuréticos sin instrucciones adicionales del médico tratante;
- vaciado completo obligatorio de la vejiga antes de acostarse;
- fisioterapia, ejercicios de Kegel y otras actividades destinadas a entrenar los músculos pélvicos;
- Reducir el consumo de productos diuréticos y líquidos, en particular tres horas antes de acostarse.
La técnica se utiliza tanto de forma independiente como como complemento de la terapia con medicamentos.
Tratamiento farmacológico
Para los síntomas graves a moderados, a los pacientes se les pueden recetar varios medicamentos, que incluyen:
- alfuzosina, tamsulosina y otros alfabloqueantes;
- solifenacina, anticolinérgicos M, bloqueadores de los receptores muscarínicos, con un claro predominio de los síntomas provocados por la congestión;
- inhibidores de la fosfodiesterasa tipo V: normalmente se utilizan en el tratamiento de la impotencia y sus causas, pero también han demostrado ser eficaces en el tratamiento de la hiperplasia;
- finasterida y otros inhibidores de la 5-alfa reductasa: reducen la tasa de proliferación del tejido prostático y reducen su tamaño.
Estos y otros medicamentos se usan, por regla general, antes de la cirugía o en los casos en que está contraindicada por algún motivo.
Cirugía
Actualmente, las operaciones quirúrgicas se consideran el "estándar de oro" y el tratamiento más eficaz para el adenoma de próstata. Con su ayuda, es posible lograr la eliminación completa del adenoma de próstata con consecuencias mínimas para el cuerpo, manteniendo la micción y la erección normales. Su principal ventaja es la posibilidad de uso en cualquier etapa de la enfermedad. Nuestra clínica practica varios tipos principales de intervenciones quirúrgicas. La decisión sobre cómo tratar el adenoma de próstata la toma el médico tratante junto con el paciente después de un examen y examen exhaustivos.
Adenomectomía abierta
La adenomectomía abierta es una operación clásica que consiste en realizar una incisión en el perineo o en la parte inferior del abdomen y extirpar el tejido glandular inflamado mediante varios instrumentos. La principal ventaja del método es que está bien estudiado y no requiere equipo especial, por lo que puede utilizarse en casi cualquier clínica. Sin embargo, debido al carácter abierto de la operación, suele ir acompañada de un sangrado abundante. Además, debido a la proximidad de la próstata a los ganglios nerviosos, siempre existe el riesgo de dañarlos, lo que provoca una alteración de las funciones sexuales y urinarias.
Resección transuretral
La RTU de adenoma de próstata es un procedimiento para extirpar parte de la glándula prostática mediante un asa de electroresección. Hoy en día es una de las operaciones más preferidas y realizadas con frecuencia debido a su baja invasividad. Todos los instrumentos se llevan a la formación a través del canal uretral sin ningún corte, como resultado de lo cual no hay pérdida de sangre, no quedan cicatrices en la piel y el período de recuperación es de solo unos pocos días. Además, durante el procedimiento se recopila información completa sobre el estado del sistema urinario y se eliminan las anomalías encontradas.
Novedad en el tratamiento del adenoma de próstata.
Los métodos mínimamente invasivos que utilizan tecnologías y equipos avanzados se consideran los más prometedores. Estos incluyen:
- Enucleación de la hiperplasia de próstata con láser de holmio (HoLEP): la operación se realiza a través de incisiones pequeñas (de hasta 2 cm). Usando un laparoscopio, se inserta una fibra láser en la vejiga y a través de su cuello hasta la glándula. El tejido adenomatoso se elimina mediante cuidadosas incisiones realizadas con un láser de cristal de holmio ultrapreciso y seguro, tras lo cual se fragmenta. Este enfoque garantiza una ausencia casi total de daño al tejido sano y una pérdida mínima de sangre;
- Vaporización fotoselectiva transuretral: el método consiste en quemar completamente los tejidos dañados mediante radiación láser enfocada sin dañar las células sanas. La intervención se realiza a través del canal uretral, lo que elimina posibles incisiones y cicatrices, permite un número mínimo de recaídas y reduce el tiempo de recuperación a varios días;
- Laparoscopia asistida por robot: realizada utilizando el avanzado complejo robótico Da Vinci, equipado con las herramientas y equipos necesarios para la grabación de vídeo. El control lo realiza un cirujano experimentado en una terminal especial y la imagen de la cámara se muestra en un monitor grande en alta resolución, lo que amplía significativamente el campo quirúrgico. Los algoritmos especiales del robot suavizan todos los movimientos repentinos y aleatorios del operador, eliminando por completo el factor humano como el temblor. El uso del complejo le permite realizar la operación con la mayor precisión y precisión posible, a través de pequeñas incisiones de unos pocos milímetros.
Todos estos métodos tienen una desventaja importante: equipos costosos y la necesidad de personal calificado y con experiencia para trabajar con ellos. Por tanto, estas técnicas no se pueden utilizar en todos los hospitales.
































